lunes, 19 de octubre de 2009

???

Lalay!! dice:
que le paso a tu tele?
Tam dice:
se murió
está en el hospital
Lalay!! dice:
nooooooo
Tam dice:
=(
Lalay!! dice:
puta me encanta benedetti
Tam dice:
pero por eso me dices puta=?
Lalay!! dice:
no
Tam dice:
jajajaja
Lalay!! dice:
no no no
me equivoque de ventana
jajajajajajajaa
Tam dice:
cómo
entonces si soy puta?
Lalay!! dice:
jajajaja
no pendeja
no, pendeja!
Tam dice:
jajaja ahora pendeja?
Lalay!! dice:
jajajaja

TDPM

Hoy desperté con la alarma, me quedé viendo la pared aproximadamente 20 minutos, pensando sin pensar, repasando los pendientes del día, añorando la primera taza de café y con la recurrente idea de que el muro ya no es tan blanco y necesita pintura.
Me costó mucho trabajo arrastrarme hasta la cocina, poner el café, abrir la puerta del refrigerador; picar un poco de papaya e intentar desayunar.
Me ví los pies. Estaban hinchados, las manos también, me dió pánico verme al espejo sólo de imaginarme el volumen de las bolsas de los ojos. En ese momento pensé "qué bueno que no despierto acompañada, si así fuese seguramente ya me habrían abandonado, o quizá yo lo hubiese hecho".
Terminé de desayunar, me serví el café y me arrastré hasta la cama, el día nublado me invitó a tomarme otros 20 minutos más pensando sin pensar. Me quedé dormida.
A las 8 desperté de un brincó, corrí a la regadera y de paso me dí cuenta de la cara de desgracia, de los ojos de regalo, de las ojeras y de las brillantes canas que hacen su aparición a una semana de haber recibido un poco de tinte.... Tenía sólo un arete, olvidé quitarlos antes de dormir y me encargué de romperlos dormida. También rompí mi cadenita de perlas. Todo anunciaba un pésimo día.
Me bañé por obligación y respeto a mi entorno, me sequé el cabello y apliqué uno de los millones de remedios para lo ojos hinchados que tengo. Me puse lo primero que encontré. Sí, lo primero, así que obviamente mi atuendo no mejoró en nada mi humor.
Subí al auto, abrí el portón y conduje por el camino de siempre.... la idea recurrente de que no me gusta mi trabajo, que lo que hago no me hace feliz, que peso millones de kilos, que soy fea, gorda, mal vestida, pobre inculta e inutil rondó por mi cabeza hasta que en el camino me encontré a mi hermano.
Cahrlamos un rato... reflexioné acerca del hermitañismo hereditario que seguramente tengo, porque quería regresarme a casa, no ver a nadie y simplemente ganar dinero sin tener contacto con el mundo.
Me despedí, conduje, al dar la vuelta en la esquina reparé en que no le dí un abrazo de despedida, tampoco le dije que lo quiero mucho.
Llegué a la oficina, no recuerdo más porque últimamente bloqueo la conciencia y me limito a obedecer, a actuar en automático, a dividir mis actividades en dos, una que hace todo de manera automática y la otra que se encarga de pedirle paciencia a todos los santos para no pegar de gritos ante todas las pendejadas que suceden día a día.
Pasó la mañana, momentos más, momentos menos, volví a pensar en cómo resolver lo que tenía enfrente, la manera lógica y la productiva implica mucho trabajo, paciencia, convencer a pendejos... Mejor me limito a obedecer, hoy no tengo el ánimo de ser proactiva.
En algún momento noté el tornado que había pasado por mi escritorio, la tonelada de papeles mal organizados, cosas pendientes, revistas que nadie lee; y ahí encontré mi respuesta. Un artículo en una revista que no tolero que se llama Ganar Salud, cuyo título me atrapó en un segundo y decía así: "Síndrome Premenstrual, Casi todas lo tienen y pocas lo saben." -Este padecimiento fue considerado por mucho tiempo conseciencia de una supuesta personalidad neurótica de la mujer-
Ahí está!!!!!!! Ni estoy loca, ni soy bipolar, ni tengo un mal día, ni estoy gorda, ni fea, ni fracasada, ni inútil, ni histérica; simplemente formo parte del 30% de las mujeres en edad reproductiva cuyos transtornos se catalogan como Trastorno Disfórico Premenstrual!!!
Y aunque leyendo sobre el asunto, no resulta nada grato, he convivido con esa cosa los últimos años, y quizá deba de seguir con los tratamientos "alternativos" para "mejorar los síntomas".
Por qué escribo esto hoy? Porque en cierto modo considero necesario explicarle al mundo que mis arranques, las cosas feas que digo, las que hago, las que pienso, las que opino; los repentinos cambios de humor, las respuestas ilógicas y la no congruencia, no significan que padezca de mis facultades mentales, o que esté clínicamente loca. Más bien, quiere decir que mes a mes lucho con un torrente de hormonas que me hacen perder la razón, pero que en el fondo hacen que sea quien soy. A quién le guste bien... a quien no también... pero como moraleja, el 90% de las mujeres padece el Síndrome Premenstrual, de esas 75% tienen síntomas serios y sólo el 30% puede ser catalogado como TDPM, lo que quiere decir,.... que soy en exceso diferente a las demás!

sábado, 17 de octubre de 2009

Missing my rommie

Ahí estuvo siempre... presente, haciendo ruido cuando se necesitaba, mostrandome el mundo, acompañándome a esperar a Morfeo, despertándome en las mañanas, haciendome compañía, distrayendome para que yo llegara tarde, a cualquier lugar a cualquier hora.
Ahí estuvo siempre, mientras despertaba, me bañaba o acomodaba mis cosas. Muchas veces la dejé hablar sola, durante horas, sin poner mayor atención a lo que decía, cómo lo decía. A lo que me mostraba.. ahí; como parte del ambiente; llenando un espacio que hacía todo más acogedor.
Hoy no está. Enfermó para hacerme notar la falta que me hace, para ayudarme a explorar distintos horizontes, para dejar de depender de ella; para retomar mi lectura, para continuar las labores del hogar en silencio, para enseñarme a conciliar el sueño sin su ayuda.
Y si; la extraño tanto que todo el fin de semana he pensado la falta que hace, he llenado mi vacío con comida, he intentado hacer uso de cualquier clase de entretenimiento para no notar su ausencia absolutamente sin éxito. De la puritita tristeza dormí 13 horas sin ella, y al despertar y dar la vuelta, ella no estaba ahí, para escucharla nuevamente y volvió a dolerme.
Mi cuarto se siente vacío, mi cama aburrida y yo triste, por no poder disfrutar del canal más aburrido del mundo, por no poder ver las noticias en la mañana y sobre todo me siento tensa con sólo imaginar lo que me costará una nueva.

jueves, 15 de octubre de 2009

Bienvenido...

Sorpresivamente me enteré, no imagino mi cara, pero seguramente si me esmero un poco y pido opiniones puedo recibir una descripción minuto a minuto de cada uno de mis movimientos faciales; del proceso del enrojecimiento de mi cara, de la manifestación de mis nervios y del temor de sentirme expuesta y vulnerable.
Para satisfacer el amarillismo del proceso, puedo decir que lo primero que sentí fue pánico, de ahí como mi piel se erizaba hasta llegar a mis cejas que se arrugaron, toditas; y fruncieron el ceño impidiendome abrir los ojos. No se por qué pero normalmente cuando algo me avergüenza demasiado no puedo evitar la reacción física de jorobarme, ponerme las manos en la cara y repetir muchas veces en silencio una frase que hasta el día de hoy lo único que me ha dado es tiempo para pensar...."si no me muevo, no me ve; si no me muevo, no me ve".
En ese segundo no tuve el valor de mirar de frente, y aunque se que realmente no tengo nada de qué avergonzarme, creo que fue la sorpresa y sobre todo la ingenuidad de no apostarle todo a la curiosidad ajena. En fin,... me sentí chiquitita e indefensa.
He tenido un par de horas para meditarlo, y como diría el viejo y conocido refrán: lo hecho, hecho está, así que nada más me queda aceptarlo, agradecer los comentarios, valorar el tiempo invertido y tragarme la pena que me queda.
Lamento mucho no haber disfrutado el momento, (la emoción estaba ahí pero le ganó mi temor) y haberme cerrado sin escuchar todo eso que creo quedó pendiente por decir. Tampoco tuve la oportunidad de pedir una disculpa por mi reacción, pero en esta ocasión si me agarraron en curva. Jamás me imaginé un momento así....
Ojalá y algún día tenga la oportunidad de dar el tiempo y no cerrarme. Pero en serio... no me lo esperaba. Pero con todo y todo,.... Muchas gracias.

sábado, 10 de octubre de 2009

Qué me da valor?

Hoy hice/dije/escribí muchas estupideces... Muchas, y si; la pregunta es: qué me da valor de
decir tanta cosa?
Solo por hoy, y en mi defensa diré: la gripa, el miedo, la añoranza, la desesperación, la calentura, la ternura, lo que me sobra, lo que no quieren, la ternura, el pánico, el recuerdo... Lo que no tengo.
Eso me dio valor hoy. Mañana moriré de vergüenza. Fingiré demencia, me haré amiga
del Alzheimer y negare todo.

jueves, 8 de octubre de 2009

Pasadito parte 2

Lo primero, soy yo. Y antes de pegar millones de post its por todo mi departamento con frases reconfortantes decidí hacer algo por mi físico, cosa que me preocupa demasiado y que como (quiero pensar) cualquier mujer es una de los factores que creo influyeron para mi abandono sentimental.DIETA! Esa es la mejor palabra, así que dejé atrás la pizza, la pasta,el sushi, la coca, las sabritas, la cátsup, las galletas y el jocoquey decidí cambiarlo todo por ejotes, atún ejotes, atún, vegetales verdes (para variarle un poco al ejote), leche de soya, tofú e infusiones en todas sus presentaciones.
Me hice fiel partidaria de todas las cremas anti celulitis,reafirmantes, borra estrías y también de los tratamientos para el cabello, y fue así que después de unas cuantas semanas (muchas) me acerco cada día más a la imagen que creo me da la seguridad que necesito mínimo para salir a la calle.
También necesito redefinir prioridades. Es obvio, quiero buenas historias que terminen como en película de Disney, y aunque sé que al llegar a ese final comienza una historia que se parece más a “Mujer;casos de la vida real”, tengo que enfocar mis prioridades en lo que quiero o busco a futuro, y eso es querer y que me quieran. Justo en ese auto análisis me di cuenta de que por alguna extraña razón (prefiero adjudicarle la culpa directa al karma y no a miautoestima) jamás me han conquistado. Tengo amigas, muchas que siempre en la etapa de la conquista reciben todo tipo de regalos, de detalles,de llamadas, mismas que yo no conozco en persona. Es más; ni siquiera sé cuando el tono de un regalo es de conquista sentimental o de conquista corporal. Jamás me he encontrado en la ocasión de tomar una decisión como esas que alguna vez escuché a mi mamá decir. “Pero ese regalo es sumamente comprometedor, no lo aceptes. Seguro después te pedirá algo a cambio”. Simplemente me han pedido las cosas a cambio sin “detalles” de por medio. Qué tonta! Así que bueno, ya hay dos prioridades definidas, conseguir a alguien con quien construir una buena historia a largo plazo y que ese alguienhaga algo para ganarlo.Por el momento, lo que necesito es salir y distraerme, así que mientras las cosas se vayan dando seguramente iré redefiniendo prioridades.

Pasadito parte 1

Hola, me llamo Tamara, tengo treinta años y soy adicta. Quizá así comenzaría mi presentación en alguna sesión dedicada a trabajar adicciones. La mía no es conocida; más sí creo que es común y normal pero poco aceptada por los enfermos. Soy adicta a las malas relaciones. Sobre todo a una en particular queme ha tenido a la expectativa durante algunos años; 3, para ser exactos. Y no; no hay historias dramáticas de golpes o maltrato. Sino simplemente ha sido una relación que se ha caracterizado por el uso excesivo de “decir que sí pero no decir cuándo” situación que terminó por destruirme por completo. De romper mi corazón y justamente en ese proceso estoy en el de algo que me encantaría definir como una franca y plena recuperación. Como en cualquier caso de adicción tengo mis altas y mis bajas (aunque afortunadamente no sé mucho de otro tipo de adicciones) mis momentos de fortaleza y de hiriente debilidad. Ocasiones en las que me siento invencible y otras en las que mi razón se pierde a tal grado que hago lo posible por segundos de atención que me llenan momentáneamente pero que a largo plazo me ocasionan el infernal síndrome de abstinencia. Cuando en silencio di esa mala historia por terminada y acepté dolorosamente que era el momento de salir de ahí; apliqué lo que yo llamo el plan de los 3 meses, es decir, según mi experiencia, se necesitan 3 meses para superar la parte más dolorosa de una ruptura amorosa.
El primer mes lloras y engordas, el segundo mes te enloqueces, y el tercer mes comienza la recuperación y vuelves a salir con la intención de ver de nuevo el mundo. Fue así que durante ese periodo me permití experimentar todo el paquete, lloré; aturdí a mis amigos, lloré, me encerré, me comí el mundo entero, lloré por haber subido de peso al comerme el mundo entero; atormenté a un poco más de gente, busqué libros de auto ayuda en el samborn’s e incluso llegué a googlear “como sobrevivir a una ruptura amorosa” por supuesto con lágrimas en los ojos.
Me tiré al drama, me levanté, dejé de arreglarme, me arreglé más, lloré con canciones, sentí la imperiosa necesidad de golpear paredes, me volví a encerrar, me embriagué, mandé correos ebria (porque tuve la brillante idea de borrar teléfonos si no hubiesen sido llamadas en estado de ebriedad), volví a comer, me puse a dieta, hice ejercicio, medité, dejé de hacer ejercicio, me volví a embriagar al mismo tiempo que enloquecía a mis amigos, me pinté el pelo, me lo volví a pintar, me corté el cabello, me compré extensiones, saturé mi tarjeta de crédito, volví a llorar, dejé de depilarme las piernas, y me volví aencerrar para volver a torturar a mis amigos por teléfono, msn, mail, facebook y si existiesen las palomas mensajeras seguro también las hubiese utilizado para que me ayudaran a “mandar a volar” mi dolor.
Me hice todo tipo de preguntas, ¿Por qué? ¿Me lo merecía? ¿Me lo busqué? ¿Yo lo provoqué? ¿Seguro tiene otra o quizá muchas otras? ¿No fui lo suficiente? ¿Fui demasiado? ¿Por qué acepté? ¿Por qué lo rechacé? ¿Por qué dije? ¿Por qué no dije? En fin…. Cumplí todos absolutamente todos los cuestionamientos que cualquier mujer se haceen una situación de esas. ¿Y por qué digo mujeres? Porque estoy segura que ningún hombre se pone a pensar en que la relación no funcionó porque se le marcaba la lonja del brassiere o porque no sabía francés o no había leído el Ulises de James Joyce, y creo que las mujeres sí. Por lo menos yo sí.
Fue así que siguiendo las reglas de los 3 meses y justo al llegar al tercero; llegó el día en el que me cansé de estar triste, de sentirme mal, fea sola y gorda así que comencé poco a poco a modificar esas cosas de mí que no me gustan a mí y que son las que me hacían atormentarme más y pensar (tontamente ya lo sé) que lo que había pasado era mi culpa.
Llegó el momento de comenzar una nueva historia. Me puse a dieta, cambié mi guardarropa, nuevamente el color del pelo, leí mucho, seguí sin aprender francés, tomé sol, me pinté las uñas de rojo y decidí que mis 30 años era el momento justo para disfrutar todas esas cosas que por una fidelidad auto impuesta limité durante mucho tiempo.
La pregunta es ¿cómo lo hago?. Hechos: Es necesario salir más, conocer gente, abrirme un poco y sobre todo eliminar la cara analítica que dicen que pongo cada vez que llego a un lugar nuevo. (eso porque no saben que por dentro sólo pienso ¿Qué estoy haciendo aquí?). Pero para hacer eso se necesita un plan de acción. Ok… ¿Cómo hacer un plan de acción? ¡Amigos! Revisé mi agenda telefónica. Mis amigas (las más cercanas) no viven aquí, están casadas, tienen hijos, eso de salir a ligar no se les da mucho. Sólo me quedan mis amigos. Aunque eso de salir con "ligadorcito mood" rodeada de hombres no es la onda, no tengo por el momento otra opción. ¿en qué momento se casó todo mundo? Quizá durante los años que estuve embelesada con mi amor mal sano. En fin! Necesito actuar.

Otro de Benedetti

Chau número tres

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres
sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro
te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota
te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía
pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono
estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos
estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra
estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen
y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirandoté.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Hay días así...

Apenas son las 12, de un miércoles que debería de ser agradable porque si pero comienza a ser sumamente pesado; por qué no?
Hoy he discutido con todo mundo, con mi imagen en el espejo, con mi taza de café, nuevamente con mi imagen en el espejo, con ese vestido que me hacía ver como longaniza, después con mi portero, con el coche de mi vecino, con el peatón distraído, con el semáforo en rojo, con mi mejor amigo, con el random playlist de mi ipod, con la espera en el elevador, con el humano que salió del elevador y le dió por entretenerme y hacerme esperar 15 minutos más, con el poli de la puerta, con mi asistente, con el teléfono, con el correo..... y eso que apenas son las 12.
Desconozco la fuente de mi mal humor, pero seguramente es algo muy absurdo; como que mi almohada ha dejado de ser cómoda o quizá que siento que mi cuerpo acumula más grasa de la que debería.
No lo sé. Realmente el problema que me angustia respecto a mi humor no es más que no enfocarme en mis tareas laborales, porque el humor me nubla, me ataca, me abruma y me pone en un estado de muy baja productividad laboral.
En fín, así hay días y definitivamente hoy es uno de ellos. Ahora bien, tengo confianza en que a partir de ahora el panorama comience a aclararse y que esto tenga la oportunidad de terminar como un GRAN día.
Que así sea.

martes, 6 de octubre de 2009

Uno de Benedetti

AMOR DE TARDE


Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cuatro
y acabo la planilla y pienso diez minutos
y estiro las piernas como todas las tardes
y hago así con los hombros para aflojar la espalda
y me doblo los dedos y les saco mentiras.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las cinco
y soy una manija que calcula intereses
o dos manos que saltan sobre cuarenta teclas
o un oído que escucha como ladra el teléfono
o un tipo que hace números y les saca verdades.

Es una lástima que no estés conmigo
cuando miro el reloj y son las seis.
Podrías acercarte de sorpresa
y decirme "¿Qué tal?" y quedaríamos
yo con la mancha roja de tus labios
tú con el tizne azul de mi carbónico.

lunes, 5 de octubre de 2009

Más agria que nunca

Hoy comienzo de nuevo, como siempre hay que hacerlo, dejando todo atrás, borrando fotos de lo que era, eliminando publicaciones de lo que se creía, pensaba, o sentía pero conservando el fondo... eso que a la gente le gusta llamar "esencia".

Siento la enorme necesidad de reinventarme, de comenzar de cero, de modificar todas esas cosas que por una u otra razón sigo haciendo mal y que me provocan un vacío que puedo sentir casi como dolor de anginas.

Estoy harta, cansada, atribulada de las eventualidades que hago propias; mismas que me he encargado de cargar día a día a cuestas inventandome historias por ausencia de una propia.

No quiero dejar pasar más tiempo entregando bondades al viento, empujando muros de concreto y adorando imágenes que no cumplen milagros.

Quiero pensar que todo han sido retos de concurso para que yo entienda que no se debe esperar nada de nadie nunca. Que todo lo que necesito lo debo encontrar en mí; que no hay más bondades que todas esas que yo permita para mi misma, en dónde yo sea responsable de darmelas y de permitirme sentirlas. No hay responsabilidades para nadie. No puedo ni debo confiar/contar/creer/esperar/extrañar/valorar/admirar a nadie.... más.... ya no.

Siento que acabo de correr el maratón; ese que he corrido durante años y años sin metas en el horizonte. Y por qué no parar? Por qué no detenerme ahora mismo y dejarlos pasar? Hacerme a la orilla, tomar un poco de agua y simplemente contemplar su prisa. Sentir el aire fresco, controlar mi respiración y voltear a ver el cielo. Tomarme el tiempo... Mi tiempo, sobar mis pies, acariciar mi alma.....Cambiar mi rumbo, mi carrera, mi destino, acompañarme y disfrutar de mi compañía.

Estoy cansada, de esperar que las cosas salgan bien, de intentar ser congruente con mis actos, de respetar las voluntades ajenas, las prioridades ajenas, los tiempos ajenos... las vidas ajenas.

Quiero ser irresponsable con los demás y responsable con mis necesidades, quiero caminar a casa lentamente sin desear compartir vivencias, sin esperar, sin sentir. Eso! quiero ser insensible ante las adversidades de mi entorno, quiero tener motivos; MIS motivos y hacer que ellos sean el motor de mi vida. Quiero ser otra, quiero dejar todo atrás, quiero reírme del pasado y haber aprendido lo suficiente de él para comenzar una nueva historia. Quiero divertirme conmigo. Reírme de mis tonterías, sentirme plena con mis actos y que los mismos sólo me afecten a mí.

Hoy comienzo de nuevo, y me rio de todas las tonterías hechas porque sí, de las palabras dichas, de las frases no dichas, de lo compartido y también de lo que no.

Le doy a mi piel la oportunidad de desprenderse del tacto del tiempo, a mi memoria la ocasión perfecta para borrarse y a mi corazón el momento perfecto para curarse.

Hoy intento ser otra... una mejor...más segura, más completa con emociones blindadas; sin rencores, resentimientos u odios absurdos. Con capítulos perfectos, bondades infinitas y sarcasmos valorables.