miércoles, 7 de octubre de 2009

Hay días así...

Apenas son las 12, de un miércoles que debería de ser agradable porque si pero comienza a ser sumamente pesado; por qué no?
Hoy he discutido con todo mundo, con mi imagen en el espejo, con mi taza de café, nuevamente con mi imagen en el espejo, con ese vestido que me hacía ver como longaniza, después con mi portero, con el coche de mi vecino, con el peatón distraído, con el semáforo en rojo, con mi mejor amigo, con el random playlist de mi ipod, con la espera en el elevador, con el humano que salió del elevador y le dió por entretenerme y hacerme esperar 15 minutos más, con el poli de la puerta, con mi asistente, con el teléfono, con el correo..... y eso que apenas son las 12.
Desconozco la fuente de mi mal humor, pero seguramente es algo muy absurdo; como que mi almohada ha dejado de ser cómoda o quizá que siento que mi cuerpo acumula más grasa de la que debería.
No lo sé. Realmente el problema que me angustia respecto a mi humor no es más que no enfocarme en mis tareas laborales, porque el humor me nubla, me ataca, me abruma y me pone en un estado de muy baja productividad laboral.
En fín, así hay días y definitivamente hoy es uno de ellos. Ahora bien, tengo confianza en que a partir de ahora el panorama comience a aclararse y que esto tenga la oportunidad de terminar como un GRAN día.
Que así sea.

No hay comentarios: