jueves, 12 de agosto de 2010

Bancarrota.

Hola, mi nombre es Tamara y estoy en bancarrota.
Sí, por primera vez en mi vida laboral mis ahorros se encuentran en ceros, mi clóset ya no se actualiza y mi refri tiene espacio para guardar cualquier elemento muerto.
Estoy a punto de irme a buró de crédito y los pocos dólares que había ahorrado para viajar se han ido a un centro cambiario para intentar salvar mi integridad crediticia.
Neta, agosto no es mi mes. Jamás había sentido esta impotencia ni la duda acerca de qué pagar. He recortado mis gastos al máximo y aún así no más no da.
Obviamente tengo que reconocer que el tratamiento que llevo para corregir mi transtorno menstrual me ha salido en los dos ojos de la cara y quizá debí de haber rentado mi vientre para poder sufragar los gastos. Pero en fin. Desde noviembre la mitad completa de mi sueldo se me ha ido en terapias, ginecólogos, medicinas, ultrasonidos, intervenciones etc etc, obviamente ya no hay ni pa'la tintorería.
En qué momento se me ocurrió comprarme tantas prendas de "lavado en sec0"? En fin, sin sabores de la vida, y cosas que enfrentar. Afortunadamente soy una sola, no tengo que mantener a nadie más que a mis plantas y todo este asunto de la austeridad me está sirviendo y mucho para bajar de peso.
Siendo honesta, no me imaginaba así mi vida a los 31 años. Creo que pensaba que estaría casada, con hijos, atendiendo a mi marido y podando mi jardín.
De todo ese sueño lo único que hay es la podada de macetas porque no llego a jardín. Definitivamente ver la tele tampoco ayuda. Quién dice que una mujer sola a los 31 años tiene dos estilos de vida, sólo dos? Uno en el que es o muy exitosa y triunfadora y llena de trabajo con un departamento impecable se viste divino y llega a su casa y siempre hay hielos en la nevera. Sale a cenar todas las noches, a bailar, tiene 200 pretendientes y no los pela por trabajo pero siempre está acompañada. No le salen granos, ni se le apesta el refri, ni tiene que planchar la ropa y mantiene el cabello impecable, (aunque no tenga tiempo de ir al salón). Y la otra imagen, la de la mamá (trabajadora o ama de casa) pero que tiene el sueño perfecto de comercial de detergente o suavizante de ropa, o limpiador de pisos (en dodne baila mientras trapea) desayuna con las amigas de los hijitos del cole, y se dedica a su cuerpo.
¿Y las demás? todas esas como yo que tenemos empleos regulares, que no somos mounstruos pero salir con alguien o conocer a alguien es casi imposible. Por lo tanto, si salimos a algún lugar tenemos que pagar nuestra propia cuenta. Que tenemos que lavar, planchar y si llegamos cansadas y no hay agua en el refri no hay agua y te quedas con sed hasta el día siguiente. Esas que sentimos que vamos en camino a cumplir nuestros sueños, pero... cuales eran? ya se me olvidaron.
Eso si.... rentamos, no tenemos prestaciones laborales, mantenernos medianamente atractivas es un reto porque ni alcanza pa'l gimnasio ni pa' la crema cara y buscamos incansablemente los remedios de la abuela para las puntas abiertas del cabello y dejamos de ver la tele con tal de no gastar más luz. Y por supuesto no ver las felices y fantasiosas vidas de los personajes de la tele.
En fin, lo repito agosto no es mi mes... y neta... como comercial de hermanos vázquez, me está saliendo al costo...

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