Lo conocí cuando tenía 15 años. Fué la primera vez que mis papás me dejaron ir de vacaciones de semana santa con una amiga. Fuimos a su rancho en un municipio de los más lejanos de mi Estado natal.
Recuerdo que oíamos en ese entonces mucho a Caifanes; acaba de salir el disco de "el nervio del volacán", y puedo recordar que mientras llegábamos a la casa que estaba en medio de los potreros se escuchaba;
"vienes caminando,
y no sabes tu destino,
conquistando sueños,
sueñas llegando a ser deidad.
Sigues caminando
sobre viejos territorios,
invocando fuerzas que jamás entenderás.
Y vienes desde allá,
dónde no sale el Sol,
donde no hay calor.
donde la sangre
nunca se sacrificó por un amor.
Pero aquí, no es así..."
Llegamos a la casa, nos bajamos de la camioneta y nos instalamos en la habitación de mi amiga. Comenzaron a llegar sus parientes y a la mañana siguiente despertamos y escuché una voz que me hizo abrir los ojos con un interés que no conocía. Mi amiga dijo: "asshhh acaba de llegar mi Tío P, y con lo mal que me cae"
Salimos a desayunar, y ahí lo ví por primera vez, el famoso y odiado Tío P, en ese momento todo cambió. Comencé a sentir cosas físicas que no conocía. Ahí apareció por primera vez el término "tutush" (onomatopeya de cuando el corazón late a velocidades incontrolables). Ví por primera vez sus ojos. Eran color miel. Enoormes, protegidos por una muralla de pestañas larguísimas. Él era absolutamente encantador. Tenía 29 años.
Algo pasó en ese viaje. ya que el odiado Tío P, platicó conmigo todo el tiempo, incluso llegó a ir todos los días a la casa del rancho y se sentaba conmigo en las banquitas a un lado de las macetas a platicar.
Me enteré que era de ascendencia libanesa, igual que yo, que era abogado y que se iba a ir a vivir a Villahermosa porque tenía allá una novia (más cercana a su edad).
Así pasaron los días. Recuerdo que esa fué la primera vez que sonreí y tuve reacciones físicas con sólo escuchar la voz de alguien a lo lejos. Terminaron las vacaciones. Nos despedimos y pensé que no volvería a verlo.
Un mes después, mi amiga se quejó de que el odiado TíoP había llegado a vivir a Villa y se quedaba en su casa. Bueeeeno!!! Creo que jamás mi emoción habiá sido tanta como cuando lo ví, dos días después subir por las escaleras.
Me saludó efusivamente, (obvio mi amiga se quejaba de las horas que pasaba platicando con su Tío), salía de ahí flotando, escribía cartitas que nunca le entregué, soñaba despierta, e incluso él se ofreció a "ayudarme" a estudiar para mi exámen del CAE y yo; que no necesitaba ayuda, me hice la súper estúpida para poder pasar las tardes en ese "curso gratuito de asesoría" en el que platicabamos de todo menos del exámen.
Tiempo después él se cambió de casa, dejamos de vernos, y nos reencontramos cuando yo tenía 18 y estaba justo en medio de la graduación de la prepa.
Me emocionó mucho verlo, platicamos ya para esas horas en las que no queda casi nadie en el salón, me preguntó a dónde me iba a ir a estudiar y me dijo lo mucho que yo le gustaba desde que me conoció, que jamás había conocido a nadie y que se sentía raro porque él tenía 32 años y yo 18. Me robó un beso, lo recuerdo como uno de los mejores. Afortunadamente mi amiga no me vió dandome un beso con el odiado Tío P justo en medio del salón.
Me fuí a estudiar la universidad, ocasionalmente nos encontramos un par de veces cuando yo regresaba de vacaciones. Nos saludábamos de lejos. Siempre con la misma emoción, e incluso algo así como tres años después de ese beso ( y 2 novios después)nos encontramos y platicamos. Él había terminado con la novia con la que había durado siglos e incluso canceló la boda. Me dijo que por alguna razón no podía dejar de pensar en mí y que con el tiempo yo cada día era más guapa e interesante. Quería platicar conmigo, bien, con calma, y no con mi amiga diciendome ya vaaamonos y deja de platicar con mi tío ruco que es de hueva.
Me pidió el teléfono de mi casa, se lo dí, quedó en llamar.
Al día siguiente, el novio en turno (que venía de córdoba veracruz) llegó a verme de sorpresa y a pedirle permiso a mis papás para "andar formalmente" conmigo (esa es ooootra historia).
Yo aterrada de que hablara con mis papás, le dije que mi papá estaba ocupado, que mejor fuéramos al cine.
Llegamos a la plaza, me tomó de la mano y caminamos rumbo a las salas. En eso, sentí un escalofrío, de esos que sientes cuando dicen que "pasó un muerto". Le apreté fuerte fuerté la mano al novio en turno y seguramente me puse pálida. El TíoP venía caminando justo frente a mí. Al verme se quedó parado, bajó la mirada a las manos entrelazadas, subió lentamente por mi brazo y al llegar a mis ojos ví una de las miradas más tristes que recuerdo en alguien más. Simplemente sonrío a medias. Dijo buenas tardes, y siguió caminando.
El aprteón de manos, la palidez y la mirada inquisidora en las manos entrelazadas me ocasionaron una pelea de la duración del largometraje.
Terminé con ese novio en turno 4 semanas después. Y, aproximadamente dos meses después de ese acontecimiento, una tarde mi mamá llamó. Tengo que darte una mala noticia; el TíoP de tu amiga tuvo un accidente, le salió un camión de volteo en la carretera y murió.
No recuerdo cuántos días lloré, sé que fueron muchos. Jamás le llamé a mi amiga para darle el pésame por la muerte de su "odiado Tío". No fuí a Villa, no le llamé a su mamá, no se si fueron cenizas o entierro. No supe nada más que todo lo que me quedó pendiente por decir, sentir y vivir.
Muchos días lo recuerdo, con cariño. Después me he enamorado unas cuantas veces más. Pero siempre, cuando me siento triste pienso que platico con él. Me pregunto tantas cosas, y me arrepiento de no haberle dicho lo que debí esa noche antes de que apareciera el novio en turno.
En fin, no sé por qué lo he recordado tanto hoy a tal grado de escribir un post tan largo. Creo que de alguna manera los momentos actuales me recuerdan esa sensación de vacío que tardó tanto tiempo en irse después de enterarme de su muerte.
No sé si tenga que analizar más cosas al respecto. Pero seguramente en terapia lo haré y encontraré más respuestas.
Bonita tarde lluviosa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario